← Todos los cuentos y canciones

Cuento para compartir · 5–8 años · 14:12

Vanesa, Daniel y el monstruo que robaba torres

Ilustración del cuento Vanesa, Daniel y el monstruo que robaba torres

En Claraluna, Vanesa puede despertar objetos con un toque y Daniel dibuja caminos de luz hacia lugares que alcanza a ver. Cuando Brumalón se lleva la torre del reloj con Vanesa dentro, un botón alado sale a buscar ayuda. La niebla complica el regreso y los dos necesitan combinar señales e ideas para reunirse. La aventura continúa con la devolución de las torres y otros momentos de su vida compartida. Es una historia con humor para hablar de pedir ayuda, colaborar y reparar lo que hemos estropeado.

Ver y escuchar el cuento

Edad orientativa
5–8 años, para compartir en familia.
Duración del vídeo
14:12.
Proyecto
Carnet de Padres.

Ver «Vanesa, Daniel y el monstruo que robaba torres» en YouTube

Las edades son orientativas. Podéis elegir según los intereses de vuestro hijo o hija y acompañar a los más pequeños.

El mapa de las torres que vuelven a casa

Los caminos de luz son parte de la ficción. Aquí podéis representar el regreso de las torres con un mapa dibujado y mensajes que se puedan comprobar.

Materiales: una hoja grande, tres papeles para dibujar torres, lápices y otro papel para los mensajes.

  1. Construid Claraluna en el papel. Dibujad tres plazas diferentes: una junto a una fuente, otra al lado de un jardín y otra con un reloj. Colocad una torre en cada plaza y contad quién la utiliza.
  2. Reunid las torres. Llevad los tres dibujos a un castillo en una esquina de la hoja, como ocurre con la colección de Brumalón. Dejad visibles sus lugares de origen para poder consultarlos durante el juego.
  3. Enviad pistas. Una persona escribe o dibuja un mensaje para devolver una torre: «Va junto a la fuente». La otra busca el destino, explica lo que ha entendido y traza un camino. Si falta información, pide una pista más.
  4. Reparad el mapa. Una vez devueltas, inventad algo que Brumalón pueda arreglar o construir sin quitarlo de otro lugar. Añadidlo al dibujo y explicad a quién le servirá.

Variación: intercambiad mensajes hechos solo con dibujos. Al final, comparad cuáles indicaban mejor el lugar y cuáles necesitaban una explicación.

Tres preguntas para conversar, si os apetece

  • ¿Por qué Daniel necesita ver dónde termina un camino de luz?
  • ¿Qué aportan el botón, la tetera y la horquilla para que se encuentren?
  • Además de devolver las torres, ¿qué hace Brumalón para reparar lo ocurrido?

Podéis escoger una sola pregunta y escuchar lo que surja. También podéis pasar directamente al juego o dejarlo para otro momento.

Un fragmento de Vanesa, Daniel y el monstruo que robaba torres

Este es un extracto del guion. La historia completa está en el vídeo.

La noche en que un monstruo se llevó la torre, Vanesa estaba discutiendo con una tetera.
—Solo te he pedido que calientes el agua.
—Y yo estoy calentando el ambiente —respondió la tetera, antes de cantar una ópera desafinada.

Vanesa vivía en Claraluna, un reino de tejados en espiral y fuentes que los domingos sabían a mandarina. Podía despertar las cosas con solo tocarlas: las cucharillas removían el chocolate y los paraguas la seguían por la calle.

Había preparado una merienda en la torre del reloj para Daniel. Llevaban años compartiendo paseos, aventuras y cenas que a veces intentaban escapar del plato. Daniel dibujaba caminos de luz en el aire. Sólo necesitaba ver adónde quería llegar. Si la niebla le ocultaba el destino, podía mantener firme el tramo bajo sus pies, pero tenía que parar.

Vanesa estaba colocando las tazas cuando la torre estornudó. Al otro lado de la ventana aparecieron una mano enorme, dos cuernos torcidos y unas cejas donde podría esconderse una ardilla.

Elegir otro cuento por edad y duración →

Cuento y adaptación editorial: Carnet de Padres. Imágenes creadas con ayuda de IA y narración sintética, con selección y montaje del proyecto.