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Cuento para compartir · 3–8 años, en familia · 17:53
Ángel y Gala y la ballena que quería columpiarse

Ángel y Gala juegan con sus patines mágicos cuando conocen a Bombo, una ballena de nube que desea probar un columpio. Puede volar, pero nunca ha recibido ese primer empujón. Los asientos del parque no se ajustan a su cuerpo, y sus primeras ideas tampoco funcionan como esperan. Con cintas de luz y la ayuda de dos estrellas, los amigos ensayan otra solución. Una aventura disparatada para conversar sobre escuchar lo que otra persona quiere, observar sus necesidades y cambiar un diseño para que pueda participar.
Ver y escuchar el cuento
- Edad orientativa
- 3–8 años, para compartir en familia.
- Duración del vídeo
- 17:53.
- Proyecto
- Carnet de Padres.
Ver «Ángel y Gala y la ballena que quería columpiarse» en YouTube
Las edades son orientativas. Podéis elegir según los intereses de vuestro hijo o hija y acompañar a los más pequeños.
Un asiento de papel a la medida de Bombo
En el cuento, Bombo necesita sitio también para su cola. Podéis trasladar esa observación a un diseño sobre la mesa: una maqueta de papel, inspirada en la hamaca mágica.
Materiales: hojas, lápices de colores y una tira ancha de papel. Podéis rasgar el papel con las manos.
- Dibujad a vuestro pasajero. Haced una ballena alargada en una hoja y separad su silueta. Marcad dónde están la cabeza, la barriga y la cola. Elegid juntos su nombre y un detalle divertido.
- Probad el primer asiento. Colocad la ballena sobre una tira corta. Observad qué partes quedan fuera. Preguntad: «Si pudiera hablar, ¿qué nos pediría cambiar?». Dejad que el niño señale o dibuje su respuesta.
- Rediseñad la hamaca. Usad una tira más larga y doblad ligeramente sus extremos. Apoyadla sobre la mesa y colocad encima toda la ballena. Comparad ambos diseños: qué habéis cambiado y por qué le viene mejor al personaje.
- Invitad a otro viajero. Dibujad una criatura de forma distinta y pensad si necesita el mismo asiento. Podéis hacer un plano nuevo sin deshacer el de Bombo.
Variación: convertid los diseños en un pequeño catálogo de asientos fantásticos e inventad una frase de agradecimiento para cada pasajero.
Tres preguntas para conversar, si os apetece
- Si Bombo puede volar, ¿qué desea experimentar en un columpio?
- ¿Por qué el primer asiento de luz necesita ser más largo?
- ¿Cómo preguntaríais a alguien qué necesita para unirse a vuestro juego?
Podéis escoger una sola pregunta y escuchar lo que surja. También podéis pasar directamente al juego o dejarlo para otro momento.
Un fragmento de Ángel y Gala y la ballena que quería columpiarse
Este es un extracto del guion. La historia completa está en el vídeo.
El problema de los patines voladores —según Gala— era que el bocadillo no volaba contigo.
Ángel lo descubrió un jueves por la tarde, cuando hizo una pirueta sobre el césped y su merienda decidió continuar por otro camino.
—¡Mi bocadillo!
Gala salió disparada.
Pasó por debajo de una rama, dio una vuelta alrededor de la fuente y atrapó el bocadillo justo antes de que aterrizara sobre la cabeza de un señor.
El señor levantó la vista.
—¿Está lloviendo jamón?
—Todavía no —respondió Gala.
Y volvió junto a Ángel, que la esperaba flotando a la altura de las margaritas.
Los dos llevaban casco. El de Ángel tenía un rayo amarillo. El de Gala, una pegatina de un gato con cara de haber tramado algo.
Sus patines eran extraordinarios.
No tenían botones ni baterías. Dentro de cada rueda giraba una estrella diminuta y, cuando se ponían en marcha, dejaban detrás cintas de luz: doradas las de Ángel, violetas las de Gala.
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Cuento y adaptación editorial: Carnet de Padres. Imágenes creadas con ayuda de IA y narración sintética, con selección y montaje del proyecto.
